¿Mis estudiantes pueden ver a los pacientes de los demás?
No. Un estudiante ve solo sus casos, sus pacientes y sus citas, y eso no es una casilla de configuración: el filtro se arma en un único archivo por el que pasa toda lectura de pacientes, citas y casos del vertical. Un docente ve a los estudiantes que supervisa con asignación vigente, y a nadie más.
¿Qué pasa cuando un estudiante se gradúa o cambia de rotación?
Sus casos abiertos se traspasan a otro estudiante: el caso anterior se cierra como transferido, el nuevo apunta al anterior con el motivo y quién lo hizo, y las citas futuras se mueven para que el paciente no se quede a medias. El expediente de lo que ya ocurrió se queda donde ocurrió, y quien sale deja de ver a ese paciente en el mismo momento.
¿Cuántas sedes puedo tener?
Las que tengas. Cada sede lleva sus propios sillones, con su horario, y el panel entero se puede mirar por sede o consolidado. A quien solo trabaja en un campus se le da acceso a ese campus.
¿De qué tamaño puedo subir una tomografía?
Hasta 2 GB por archivo, y el archivo viaja directo al almacenamiento en vez de pasar por un formulario. Dentro del expediente se abre con los tres cortes, la medición en milímetros y el volumen en tres dimensiones; las mallas del escáner intraoral se ven en su propio visor.
¿La persona de caja puede abrir el expediente?
No. Caja ve a todos los pacientes y toda la agenda —recibe, agenda y cobra— y ni una nota clínica, ni el odontograma, ni una radiografía. Al revés también: un estudiante no ve el precio, ni el cobro, ni el saldo del paciente que está atendiendo.
¿Un estudiante puede recetar?
Propone la receta; no la expide. El docente con cédula la revisa, la firma y ahí queda expedida, con los dos nombres en el documento y la cédula de quien responde. Mientras está pendiente o si se rechaza, no hay papel que imprimir.
¿Y si alguien edita algo que el docente ya había firmado?
La autorización se vence sola. Al firmar se guarda un resumen de exactamente lo que se firmó; si el contenido cambia, ese resumen deja de coincidir, la autorización pasa a vencida y el caso no avanza hasta que se vuelva a mandar. Una nota clínica firmada, además, no se edita: se corrige con una nota nueva que apunta a la anterior.
¿Qué hace la inteligencia artificial y qué no hace?
Dicta la nota clínica a partir de la voz y da una segunda lectura de una radiografía para que el estudiante y su docente la comenten. Es apoyo, nunca un diagnóstico, y quien firma sigue siendo una persona. Va con cupo mensual por institución, con el consumo a la vista, y está disponible según contrato.
¿Los recordatorios salen del número de mi escuela?
Sí. La institución conecta su propia cuenta de WhatsApp Business y los avisos salen de su número; las credenciales se guardan cifradas. Los mensajes van por plantilla aprobada por Meta, y si un tipo de aviso no tiene plantilla aprobada no se intenta mandar: la pantalla lo dice en vez de dejarlo en «enviado».
¿Cómo se contrata?
Es una licencia anual por institución, no una suscripción por usuario ni un cobro por tarjeta. Se cotiza según el tamaño de la escuela, y quien la arma es tu manager asignado: le escribes por WhatsApp y de ahí sale la demo con tus propios datos.