Amalgama dental en México: qué dice el Convenio de Minamata
El Convenio de Minamata acordó en 2025 terminar con el uso de la amalgama dental para 2034. Te explicamos qué significa para un consultorio en México y qué conviene hacer ya.
La amalgama dental y el Convenio de Minamata, en dos frases
La amalgama dental contiene mercurio, y el Convenio de Minamata, el tratado internacional sobre ese metal del que México es Parte, acordó en noviembre de 2025 terminar con su uso para el año 2034. Después de esa fecha no se permitirá fabricar, exportar ni importar amalgama dental, salvo en casos en que el dentista la considere necesaria por las necesidades particulares de un paciente, según el comunicado oficial del Programa de la ONU para el Medio Ambiente.
Las restauraciones de amalgama que ya tienen tus pacientes no desaparecen con el acuerdo: se vigilan y se sustituyen cuando hace falta.
Si todavía usas amalgama en tu consultorio, no estás haciendo nada ilegal hoy. Pero el rumbo ya está marcado y conviene prepararse con tiempo.
Cómo llegó el Convenio de Minamata hasta aquí
El Convenio no prohibió la amalgama de golpe. Fue reduciéndola por etapas:
| Etapa | Qué se pidió a los países |
|---|---|
| Texto original | «Reducción gradual»: promover alternativas sin mercurio, usar amalgama encapsulada y buenas prácticas para sus residuos |
| Enmienda de 2022 | Excluir o desaconsejar la amalgama en dientes temporales, menores de 15 años y mujeres embarazadas o lactando, salvo necesidad clínica |
| Acuerdo de 2025 (COP-6) | Eliminación global de la amalgama dental para 2034, con excepción cuando el dentista la considere necesaria |
El acuerdo de 2025 se adoptó en Ginebra, en la sexta reunión de las Partes. Cada país tiene que traducirlo a sus propias reglas, así que vale la pena estar atento a lo que anuncien la Secretaría de Medio Ambiente y las autoridades sanitarias.
Qué significa la amalgama dental hoy para tu consultorio
Pacientes que ya tienen amalgama
El acuerdo habla de fabricar, importar y usar amalgama nueva. No obliga a retirar las restauraciones que ya existen. Quitar una amalgama sana sin razón clínica expone al paciente y al personal a vapores de mercurio durante el retiro. Lo correcto sigue siendo evaluar cada caso: si la restauración está bien, se vigila; si falla, se sustituye.
Para vigilar necesitas saber dónde están. Con el odontograma de DaleControl registras cada hallazgo por diente y por cara, incluidas las restauraciones existentes, así ves de un vistazo qué pacientes tienen amalgamas y en qué estado. En la siguiente revisión no dependes de la memoria. Conoce el software dental DaleControl.
Niños, embarazadas y lactancia
La enmienda de 2022 ya pedía excluir o desaconsejar la amalgama en estos grupos, salvo necesidad clínica. Si en algún caso decides usarla, documenta por qué en el expediente y obtén el consentimiento informado del paciente o de su tutor. La guía de consentimiento informado en odontología te ayuda a redactarlo.
Residuos de amalgama: lo que muchos hacen mal
La amalgama dental genera residuos con mercurio: sobrantes, cápsulas usadas, restos que caen al eyector y piezas retiradas. Esos residuos no son RPBI y tampoco van a la basura común ni al drenaje. Son residuos peligrosos y se entregan a un gestor autorizado.
Buenas prácticas que el propio Convenio promueve:
- Usar amalgama encapsulada, nunca mercurio a granel.
- Instalar separador de amalgama en la línea de succión.
- Guardar los sobrantes en un recipiente cerrado, sin contacto con agua caliente.
- Pedir manifiesto al gestor que los recoge.
No mezcles estos residuos con los de la bolsa roja; el detalle del RPBI está en la guía de RPBI en el consultorio dental.
Plan de transición a materiales sin mercurio
Si aún usas amalgama dental, 2034 parece lejos, pero los hábitos cambian lento. Un plan razonable:
- Este año: deja de usarla en niños, embarazadas y lactancia, salvo necesidad documentada.
- Siguiente: capacita al equipo en técnicas adhesivas y materiales alternativos para posteriores.
- Después: ajusta tus precios. Las resinas y otros materiales cuestan más en material y en tiempo de sillón.
- Siempre: deja de comprar amalgama a granel y agota lo que tengas encapsulado.
El paso 3 es el que más incomoda. Si una resina posterior te cuesta más, el precio debe reflejarlo y el paciente debe entender por qué.
En DaleControl armas el presupuesto con tus precios actualizados, lo mandas por WhatsApp y el paciente lo ve con calma en su celular. Si le explicas la diferencia entre materiales con el odontograma en pantalla, la conversación es mucho más fácil. Mira cómo se hacen los presupuestos en DaleControl.
Con el odontograma digital sabes qué restauraciones tiene cada paciente y en qué cara.
Si quieres profundizar en cómo explicar un tratamiento con imágenes, revisa qué es el odontograma digital.
Cuánto cambia tu costo por restauración
Haz la cuenta con tus números. Suma lo que te cuesta el material de una resina posterior, el adhesivo, el aislamiento y los minutos extra de sillón, y compáralo con lo que cobrabas por una amalgama. Si una resina te toma quince o veinte minutos más, ese tiempo también tiene precio: es una cita menos al final de la semana. Muchos consultorios descubren que cobraban la resina posterior casi igual que la amalgama y perdían dinero en cada una.
No necesitas subir todo de golpe. Puedes actualizar primero el precio de las resinas posteriores grandes, que son las que más tiempo llevan, y revisar el resto en tu siguiente ajuste anual.
Qué decirle al paciente que pregunta si su amalgama es peligrosa
Es una pregunta que vas a escuchar más. Una respuesta honesta tiene tres partes:
- El acuerdo internacional busca reducir el mercurio en el ambiente, y la amalgama es una de sus fuentes.
- Una amalgama en buen estado no se retira solo por el acuerdo, porque retirarla también libera mercurio.
- Si la restauración falla, se sustituye por un material sin mercurio.
Esta información es general y no es asesoría legal ni clínica: para tu caso, consulta a tu asesor o a la autoridad sanitaria o ambiental.
Cómo te ayuda DaleControl
El fin de la amalgama dental es un cambio de varios años, y se maneja mejor con información ordenada. DaleControl es un software dental que te ayuda a saber qué pacientes tienen restauraciones de amalgama gracias al odontograma por diente y por cara, a documentar el consentimiento cuando decides usarla y a mandar presupuestos claros por WhatsApp cuando toca sustituirla. Todo queda en el expediente, en la nube y con servidores en México. Migración gratis y sin permanencia. Prueba DaleControl desde $19 el primer mes.
Preguntas frecuentes
¿Está prohibida la amalgama dental en México?
¿Qué es el Convenio de Minamata?
¿Puedo poner amalgama dental a niños o embarazadas?
¿Qué hago con los residuos de amalgama?
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