Punto de equilibrio de tu consultorio

Con tus gastos fijos, tu precio promedio y tu costo variable por tratamiento, esta calculadora te dice cuántos tratamientos al mes necesitas para dejar de perder — y su equivalente por semana y por día hábil.

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Esta calculadora de punto de equilibrio responde la pregunta más incómoda de cualquier consultorio dental: cuántos tratamientos tienes que hacer al mes para dejar de perder dinero. No es una métrica de contador, es un número operativo — el que te dice si la semana que llevas va bien o vas a tener que meter dinero de tu bolsa para cerrar el mes.

La lógica es sencilla y por eso funciona. Cada tratamiento que cobras deja un margen: el precio menos lo que te costó hacerlo (insumos, laboratorio, comisión de la terminal). Ese margen es lo único que puede pagar la renta, los sueldos, la luz y el software. Divide tus gastos fijos del mes entre el margen de un tratamiento promedio y tienes el número de tratamientos que necesitas para llegar a ceros. Todo lo que hagas por encima de ahí, es utilidad.

La trampa más común está en la mezcla de las dos categorías. Muchos consultorios meten los insumos entre los gastos fijos y el sueldo del especialista entre los variables, y el resultado deja de significar algo. La regla práctica: si lo pagas aunque el consultorio esté cerrado toda la semana, es fijo; si sólo aparece porque atendiste a alguien, es variable. Y tu propio retiro no va en ninguna de las dos: es la utilidad que buscas por encima del equilibrio, no un gasto que haya que cubrir para empatar.

El resultado se redondea hacia arriba porque no existe medio tratamiento, y viene traducido a semana y a día hábil por una razón: 44 tratamientos al mes suena abstracto, pero "dos por día" es algo que puedes comparar contra tu agenda de mañana. Si el número por día está lejos de lo que ves en tu agenda, tienes tres palancas y conviene revisarlas en este orden: subir el margen (precio o costo del tratamiento), bajar los gastos fijos, y ocupar mejor las horas que ya pagas —empezando por las citas que se caen, que son horas de sillón ya pagadas que no facturan nada.

Calcula tu punto de equilibrio

En tu navegador
Renta, sueldos base, luz, internet, software, contador, créditos. Lo que pagas aunque no entre un solo paciente.
Lo que cobras en promedio por tratamiento terminado.
Insumos, laboratorio, esterilización, comisión bancaria y honorarios por porcentaje. Sólo lo que existe porque hiciste ese tratamiento.

Tratamientos al mes para no perder

53

Redondeado hacia arriba: con uno menos, el mes cierra en rojo.

Margen por tratamiento

$850.00

70.8% del precio

Por semana

13

Asumiendo 4.33 semanas al mes.

Por día hábil

3

Asumiendo 22 días hábiles al mes.

Ingreso mensual de equilibrio

$63,600

Lo que tienes que facturar para quedar en ceros.

A dónde va cada peso que cobras

Costo variable del tratamiento$350.00
Margen que queda para gastos fijos y utilidad$850.00
El punto de equilibrio es el piso, no la meta: en ese número no ganas nada, sólo dejas de perder. Para fijar tu objetivo real, súmale la utilidad que quieres sacar al mes y vuelve a dividir entre el margen por tratamiento.
¿Qué cuenta como gasto fijo y qué como costo variable en un consultorio?
Fijo es lo que pagas aunque no atiendas a nadie: renta, sueldos base, luz, internet, software, contador, seguros y pagos de crédito. Variable es lo que sólo existe porque hiciste ese tratamiento: insumos, laboratorio, material de esterilización, comisión de la terminal y honorarios pagados por porcentaje. La duda clásica es el sueldo del especialista: si cobra por porcentaje o por procedimiento es variable; si tiene sueldo fijo mensual, va en los gastos fijos. Tu propio retiro no es un gasto fijo: es la utilidad que quieres sacar por encima del punto de equilibrio.
¿Por qué el resultado se redondea hacia arriba?
Porque no puedes cobrar un tratamiento y medio. Si la división te da 44.2 tratamientos al mes, con 44 te quedas corto y el mes cierra en rojo, aunque sea por poco. La calculadora siempre sube al siguiente entero para que el número que ves sea el primer mes que de verdad queda cubierto.
¿Cada cuánto conviene recalcular el punto de equilibrio?
Cuando cambie cualquiera de las tres piezas: una revisión de renta, una contratación, un aumento de precios de tu proveedor o de tu laboratorio, o un ajuste de tarifas. En la práctica, revisarlo cada trimestre es suficiente para la mayoría de los consultorios, y siempre antes de tomar una decisión grande como abrir un sillón nuevo, sumar un especialista o mudarte de local.